Un tema que causa confusión entre las iglesias es el nombre del grupo. Algunos se resisten al uso de la palabra <célula> por sonar demasiado como un grupo comunista. A otros no les gusta el nombre <grupo pequeño> porque suena muy ge- nérico, como todos los grupos pequeños en la iglesia, ya sea de la escuela dominical, el coro, el grupo de ancianos, etc Otros nombran sus grupos: Grupos de Vida, Grupos de Corazón, Grupos de Comunidad, etc.
Permítanme aclarar algo: el nombre del grupo no es tan importante como la definición del grupo. La definición siempre triunfa sobre el nombre.
La mayoria de las personas en todo el mundo llaman a sus grupos <células> porque este fue el nombre escogido por David Cho, el pastor de la iglesia más grande en la historia del Cristianismo. Cho creia que las células fueron la clave tras su crecimiento (25,000 células y 250,000 personas en asistencia). A Cho le gustó el nombre de célula pues es comc un reflejo o analogia de las células en el cuerpo humano que constantemente estan replicándose, mientras siguen per- teneciendo a un solo cuerpo.
Ya sea célula u otro nombre, creo que una definición de calidad podría ser el aspecto más importante del sistema de grupos pequeños. Si se falla aquí, toda la estructura puede fallar o volverse irrelevante. Por ejemplo, algunas iglesias definen sus grupos de manera tan amplia que pierden su valor. En otras palabras, si todo es un grupo pequeñio, nada es un grupo. Al investigar las iglesias celulares en todo el mundo, he hecho la siguiente definición para describir lo que veia: Las células son grupos pequeños de 3 a 15 personas que se reúnen semanalmente fuera del edificio de la iglesia con el propósito de evangelizar, tener comunidad y crecer espiritualmente con la meta de hacer discípulos que hacen discípulos que resulta en la multiplicación de la célula.
Veamos esto paso a paso: 3 a 15 personas. Estamos hablando de grupos pequeños, no de grupos grandes. Los expertos en grupos pequeños han concluido, que cuando el grupo supera las 1 5personas, se convierte en una congregación más impersonal. La persona tímida no tiene la libertad de hablar, solo los extrovertidos son lo suficientemente valientes para hablar con libertad.
Cuando digo de <3 a 15> estoy refiriéndome a los adultos, si el grupo tiene niños presentes eso es genial. Los niños ge- neralmente están presentes durante la hora de rompehielos y la adoración, y luego van a otro cuarto para su propia lec- ción y regresan y se unen a los adultos al final. En mi libro Niños en el Ministerio Celular hablo sobre los principios para ministrar a los niños en las células.Por otro lado, cuando hay menos de tres personas, no es un grupo pequeño. Ralph Neighbour dijo una vez: <La comunidad comienza con 3 y termina con 15>. Neighbour tiene la Trinidad en mente cuando habla así. Una reunión de dos personas tiene más que ver con asesoramiento, mentoria,o entrenamiento.Debemos recordar también que las primeras iglesias en casas eran pequeñas. En mi investigación de las iglesias de Nuevo Testamento, noté que el tamaño normal era más o menos 10 personas. A veces, como en el caso del Aposento Alto, en Hechos 2, podemos notar casas grandes, pero esta fue la excepción, no la regla. La mayoría de las casas er aquel entonces eran apartamentos que se encontraban en áreas muy pobladas y pobres de las ciudades del tiempo y la geografía del Nuevo Testamento.
Semanalmente.
La definición también habla de grupos semanales. Soy un gran promotor de pequeños grupos semanales. Obviamente, no todos los miembros estarán allí cada semana, pero al menos existe la posibilidad de que estén presentes. Si el grupo se reúne cada dos semanas y la persona falla una vez, solo estarán allí una vez al mes. Los grupos mensuales son aún peores. Jim Egli y Dwight Marable investigaron este aspecto de la frecuencia y descubrieron que los grupos pequeños semanales tenían mucha más salud.
Fuera del edificio.
Los grupos pequeños son una estrategia para llegar hasta donde la gente vive, no un evento para esperar que venga. El edificio tiene un lugar importante en la iglesia local. La gente escucha la palabra de Dios, adora y se puede recibir capacitación en el edificio. El edificio tiene su lugar, pero el concepto del ministerio de células es llevar la iglesia hasta donde la gente vive y trabaja. Normalmente las células se reúnen en casas, pero este no es siempre el caso. Algunos grupos pueden reunirse en una universidad un parque, garaje, o un restaurant.Evangelizar. Los grupos celulares existen para otros, no son grupos cerrados. Nuevas personas aportan vitalidad al grupo. En nuestro libro Células Exitosas, Jim Egli y yo compartimos el resultado de nuestra investigación a 1800 lideres en cuatro idiomas. Encontramos que en las células evangelizadoras los miembros eran más profundos en cuanto a la transparencia. Los grupos cerrados, por otra ado, no tenían la misma calidad de honestidad. Y, por su- puesto, las células en la iglesia primitiva estaban orientadas a alcanzar un mundo perdido para Jesús.
Tener comunidad.
Todos necesitan participar en una familia espiritual. Sentarse en un banco el domingo para escuchar una predica es simplemente insuficiente. Necesitamos ser conocidos por otros miembros del Cuerpo de Cristo. Muchos hoy están buscando una verdadera comunidad y no la encuentran en la iglesia convencional. También hemos descubierto que las células que son más intimas tienen ur alcance mucho mayor.
Crecer espiritualmente.
Los miembros de las células deben disfrutarse el uno al otro. A la vez, el propósito de la célula es más allá de solo la diversión y felicidad de los miembros Hay rendición de cuentas espiritual y un énfasis marcadc en la transformación hacia la imagen de Jesucristo. Como dice en Hebreos 10:24-25, <Considerémonos los unos a los otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. No de jemos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre; más bien, exhortémonos, y con mayor razón cuandc veis que el día se acerca>).
Con la meta de hacer discípulos que hacen discípulos.
El propósito principal de la célula es hacer discípulos que hacen otros discípulos. Jesús le dio a sus discípulos la gran comisión: hacer discípulos. Cristo dijo, <Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo> (Matec 28:18-19). Cristo escogió el grupo pequeño para formar sus propios discípulos y la iglesia primitiva siguió este patrón. Debemos hacer lo mismo. Qué resulta en la multiplicación. Por muchos años pense que la meta principal del grupo era la multiplicación. Bajo este pensamiento, multiplicaba grupos rápido sin pensar mucho en la salud del grupo. He cambiado mi forma de pensar. Entiendo ahora que la meta que debe guiar a la célula es hacer discípulos. El resultado es la multiplicación. No debe- mos multiplicar los grupos celulares hasta que se formen discípulos v estén listos para comenzar nuevas familias espirituales. De lo contrario, podríamos publicar grandes números un año, pero veríamos como se cierran los grupos el próximo año.
Los nombres de las células no son tan importantes como la definición. Los nombres como Grupos de vida, grupos pequeños, células, o cualquier otro nombre pueden funcionar. A la vez, no debemos minimizar o pasar por alto la definición del grupo. La célula es el corazón de la iglesia. Las células saludables forman la base de las iglesias celulares y para asegurar esta salud, debemos empezar con una definición de calidad.